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Thursday, September 1, 2011

Crítica: Super 8

¿Es “Super8” la gran decepción de la temporada? ¿Debe dejar el espectador de ser exigente con el cine actual debido a la sistemática baja calidad de la mayoría de las propuestas que nos llegan por parte de las Mayors?

“Super8”, es sin duda, una película que deja abiertas varias cuestiones en el espectador tras su visionado, sobre todo si éste, es exigente con la calidad del cine que le gusta saborear.

Tal vez, el gran problema que pueda tener el espectador al enfrentarse al visionado de la película, sea las altas expectativas que se han generado desde que el equipo, la idea y los diferentes planteamientos de llevar a cabo “Super8” se hicieron públicos.

Abrams es un magnífico publicista de todos los trabajos donde participa, ahora mismo, en concreto, me vienen a la cabeza las campañas de promoción de dos de sus proyectos, “Lost” (Perdidos) y “Monstruoso” (Matt Reeves, 2008), donde los postres, los teasers y los sucesivos trailers fueron creando una expectación pocas veces conseguida de una forma tan simple pero a la vez tan efectiva e inteligente.

Por supuesto “Super8” no iba a ser una excepción y menos tratándose de una producción de Steven Spielberg.

Por lo que las pistas en la página web de la película y los extraños videos que allí se nos mostraba al público, solo pudieron hacer crecer todavía más, si es que eso era posible, nuestras ya altas expectativas.

Parte de la controversia que ha levantado la película se puede reducir a una simple pregunta que el espectador debe plantearse antes de entrar en el patio de butacas, ¿Es “Super8” una película sobre extraterrestres o sobre un grupo de niños que intenta rodar su primera película? La respuesta es sencilla, “Super8” es ambas, pero enfocada con el prisma de la historia de unos niños/ preadolescentes, que verán su mundo tambalearse con la llegada de un ente de otro planeta.

Advierto que si “Super8” es visionada con la expectativa de ver buen cine de alienígenas, la decepción será mayúscula.

Entonces, nuestra opinión será que el final es un poco precipitado, que dejan bastantes cosas por explicar o que estas, están explicadas de forma algo atropellada y hasta chapucera…

El espectador ha de saber desde ya, que “Super8”, es una película familiar, donde lo más importante son los protagonistas y su historia.

“Super8” cuenta la historia de Joe, un amante de las maquetas, cuya madre falleció tiempo atrás y al que le cuesta mantener una buena relación con su padre. Al llegar la época estival, él y sus amigos pretender rodar una película de ciencia ficción donde la protagonista femenina, Alice, es la hija de la persona indirectamente responsable de la muerte de su madre. Poco a poco, las diferencias irán desapareciendo para dar paso a un primer amor, entre Alice y Joe.Un amor, que será puesto a prueba por la aparición de un extraterrestre en el pueblo en el que viven. No solo deberán hacer frente, todos juntos, a este ser de otro planeta, sino al ejército americano, deseoso de atrapar al extraño ser a cualquier precio.

“Super8”, es un proyecto levantado como un claro homenaje al cine ochenteno de Spielberg y es algo que consigue casi por completo. Pero Abrams no es Spielberg, nos guste o no y por muy bien que esté realizada la película que nos ocupa, cierto es, que Spielberg, habría mimado mucho más, ciertos momentos íntimos de la historia y eso al final se traduce en perdida de alma por parte de la historia.

La secuencia en la que el padre de Joe y el padre de Alice van a buscar juntos a sus hijos y mediante una simple conversación dan por cerrado su conflicto, es una secuencia que funciona, pero en manos de Spielberg, habría sido una de las secuencias más íntimas y posiblemente interesantes de la película. Es un momento esperado por el espectador, sabemos que ese momento ha de llegar tarde o temprano, pero está resuelto de forma correcta, que no satisfactoria.

Aunque debemos reconocer que la secuencia final, sin ser Spielberg el que la dirige, es íntima, hermosa y sublime.

Abrams conoce muy bien el cine de Spielberg y por ello, realiza un precioso homenaje a toda su obra como director, guionista y productor durante la década de los años 80 de forma admirable, sobre todo a “Encuentros en la tercera fase”, “ET” y “Los goonies”, piedras angulares sobre las que se levanta este proyecto.

Lo más destacable de “Super8”, más allá de comparaciones entre su director y su productor, es sin duda alguna el apartado de las interpretaciones, donde una joven Elle Fanning, hermana de Dakota Fanning, brilla especialmente por encima del resto del reparto. Tan buena es su interpretación, que la historia se resiente ligeramente durante todo el metraje en el que su personaje desaparece al ser secuestrada por el alien. Todos los críos están genial, especialmente, Joel Courtney, el protagonista, Riley Griffiths, director gruñón de la película rodada por los protagonistas y Ryan Lee, el personaje loco por la pirotecnia. Sus papeles están muy bien escritos y Abrams los ha sabido dirigir muy bien. Todos resultan creíbles, entrañables y humanos. Los adultos, como en todo el cine familiar de Spielberg de los ochenta, son algo distantes y no comprenden la realidad que rodea a sus hijos. Los malos son muy malos y los buenos, muy buenos.

En el apartado técnico cabe destacar el sonido, especialmente en los momentos más importantes de la película, como el descarrilamiento del tren y los diferentes momentos en los que se nos muestra al monstruo.

Los efectos especiales y visuales son de una calidad rara vez vista en pantalla, en ningún momento se tiene la sensación de estar viendo imágenes generadas por ordenador.

Mención aparte, merece sin duda alguna, Michael Giacchino, compositor de la banda sonora de la película. Giacchino no es John Williams, pero no lo necesita, ha sabido crear una hermosa paleta de íntimas canciones acorde con una historia como la de “Super8”.

Una vez acabada la película, el espectador deberá ser paciente y permanecer en la butaca si quiere visionar el fantástico cortometraje de ciencia ficción “El caso”, llevado a cabo supuestamente por los protagonistas de “Super8”. Muy divertido y que sin duda, se disfrutará mucho más si se ve después de la película de Abrams y no por separado. Conocer a los personajes ayudará a que nos parezca más entrañable.

En un verano donde la calidad de los Blockbusters estrenados, es alarmantemente baja, “Super8” plantea junto con “El origen del planeta de los simios”, las únicas propuestas de calidad e interés de cara al espectador exigente, aunque “Super8” gana claramente la partida a esta última.

“Super8” provocará un sinfín de sentimientos en un espectador cinéfilo, pero en el que estas líneas escribe, planteó una duda bastante pesimista ¿En que momento el cine comercial de calidad, lleno de alma, como el aquí homenajeado, dejó de existir y dio paso al cine ultra comercial con aroma a refrito que azota nuestras carteleras actualmente?

Lo mejor: Sin duda, los niños, la banda sonora y todos aquellos momentos 100% Abrams, como el descarrilamiento del tren militar donde se encuentra el alien, sencillamente impresionante. Pues son todos esos momentos, donde el director se encuentra como pez en el agua.

Lo peor: A pesar de emular de forma ejemplar a Spielberg, Abrams peca de simplista y efectista en algunos momentos cruciales de la trama personal de ciertos personajes.

Crítica: Scott Pilgrim Contra el Mundo

El director de cine Edgar Wright debutó en el largometraje con la genial ‘Zombies Party’ (‘Shaun of the Dead’, 2004), una magnífica muestra de cómo se debe realizar una comedia inteligente en la cual una horda de “zombies” estropeaba un poco más la ya estropeada vida de nuestro vago protagonista. Sin duda alguna una de las mejores películas de “zombies” jamás filmadas. Delante de las cámaras contaba con su amigo –y espléndido actor- Simon Pegg, (para el que suscribe, el mejor actor de comedia de las últimas décadas).

Tres años después Wright y Pegg volvieron a unir fuerzas y una vez más acertaron de pleno con la excelente ‘Arma Fatal’ (‘Hot Fuzz’, 2007), esta vez, la mira telescópica de Wright se dirigía hacia las cintas de acción, aunque al contrario de lo que muchos piensan no era una parodia de las denominadas “buddy movies”, sino más bien una comedia con excelentes secuencias de acción. En esta ocasión el director contó nuevamente con su hombre de confianza (hablo claro está de Simon Pegg) para el papel protagonista, engrandeciendo así un currículum que ya se intuía formidable.

Nuevamente el director inglés vuelve a la carga con otra comedia que ya se ha convertido en una de las sensaciones de la temporada, -no en taquilla, pero sí en la red y en los circuitos cerrados, de hecho la cinta ya se ha convertido en película de culto-, demostrando así que Edgar Wright no es flor de un día y que sus dos primeras obras no fueron fruto de un golpe de suerte.

Lo que encontramos en la hasta el momento última cinta de Wright es una comunión perfecta de los tres medios con los que se cuenta actualmente para “educar” a la juventud de hoy día, esto es: cine, videojuegos y cómics.

Si la cinta estuviera basada en un videojuego, estaríamos hablando de la que posiblemente fuera la mejor adaptación realizada de un videojuego, -está basada en la novela gráfica Scott Pilgrim del historietista canadiense Bryan Lee O’Malley-, y es que la película propone un juego en toda regla: con su protagonista luchando (debe derrotar a los siete ex novios de la chica a la que quiere conquistar) y pasando de nivel mientras va recogiendo vidas extras, monedas, armas...

La película es una gozada para el aficionado a este tipo de productos, un disfrute que no debe obviarse por el mero hecho de ser una comedia romántica “teenager”. Además, cuenta con soluciones formales extraordinarias, divertidas y originales, y es un deleite visual de primera línea.

En resumen, ‘Scott Pilgrim contra el mundo’ (‘Scott Pilgrim vs. The World’, 2010) es una película que ningún fan del género debe perderse, repleta de acción, humor y amor, y que si hubiese estado protagonizada por el grandísimo Simon Pegg estaríamos hablando de algo muy pero que muy grande. Una nueva muestra de que Edgar Wright es uno de los más interesantes cineastas del momento.

En una frase: Zombies Party + Arma Fatal + la novela gráfica de Scott Pilgrim.

Lo que más me ha gustado: los combates.

Lo que menos me ha gustado: que no la protagonice Simon Pegg.

Crítica: Grave Encounters

Una de las razones principales por la que ya casi no veo televisión, es por la reciente popularidad de los tan llamados “reality shows”. Nunca me he creído que lo que te muestran es real, sino que son cosas preparadas para llamar la atención de los televidentes y así saciar su hambre de “raitings”. Siempre les he tenido repelillo por la cantidad de buenos canales que se han cargado; entre estos el que más me dolió fue MTV. Ahora, de vez en cuando tienen una buena influencia en otras áreas como efecto colateral. Este es el caso de “Grave Encounters”, en el que son dichos “reality shows” la fuente de inspiración del filme.

"Grave Encounters" está rodada al estilo "mockumentary", que no es más que grabar la película como si fuera un documental, intentando que se vea lo más real posible. Para esto es común que se utilicen cámaras de mano y movimientos bruscos, que imiten una grabación poco profesional. Otra cosa que cuidan es que no se note que la película ha sido editada, dando la impresión que lo que te muestran vino directamente de la cámara y que no paso por ningún proceso posterior. La ambientación también es importante, ya que carecen de música o sonidos especiales para fomentar el realismo. Algunos recordaran a "The Blair Witch Project", que no siendo una buena película, fue una de las que dio a conocer el gran potencial que tiene este estilo. Entre las más recientes que recuerdo, están "The Last Exorcism" y "Paranormal Activity", que, cada una en su tópico, hacen muy buen uso del estilo de falso documental o "mockumentary".

En "Grave Encounters" el equipo de producción de un programa de televisión al estilo "reality show" (por eso les solté el rollo de los "realities") decide encerrarse una noche en un asilo psiquiátrico para grabar un episodio de su programa. Este grupo se dedica a buscar y documentar evidencias de lo sobrenatural para su programa de la manera que sea, hasta mintiendo y engañando al espectador (vamos, como todos los "realities") y que mejor que un asilo psiquiátrico, que lleva cerrado muchos años y en el cual se rumorea que ocurren cosas fuera de lo normal, para llamar la atención de la audiencia. Así que deciden documentar todo lo que pase en el asilo durante las ocho horas de estancia, pero no contaban con la cantidad de evidencias que el asilo, tenía reservado para ellos.

La cosa comienza un poco lenta, pero los directores "The Vicious Brothers", como se hacen llamar, hacen un buen trabajo en crear el ambiente e introducirte a lo que será el resto de la película. El tema se hace esperar un poco, pero cuando llega el momento de la verdad, ofrece lo que promete. Debo admitir que desde la mitad de la película hasta el final, estuve casi inmóvil. No se si he perdido mi resistencia o es que este filme lo hace realmente bien, pero esa segunda mitad, me tuvo asustado hasta los pelos. Es cierto que utilizan todos los clichés de sustos habituales para crear esa sensación de tensión, pero de forma muy acertada y en el momento en que estos llegan, aunque no brillen por su originalidad, resultan bastante efectivos (o por lo menos lo fueron en mi). Las actuaciones y los buenos efectos especiales dan el toque final para que te creas todo el espectáculo y con suerte, también lo disfrutes.

Desde que vi el trailer hace un tiempo atrás, esta ha sido una de las películas que mas he esperado este año. No me defraudó y llenó mis expectativas, aunque tampoco logró superarlas. La película es entretenida y da sus buenos sustos, pero, en mi opinión, pudo haber sido más original y mucho más terrorífica. Aun así, los directores "The Vicious Brothers" se llevan mis elogios por tan buen debut en el cine de terror y por el futuro tan prometedor que se han dibujado con esta producción.

Wednesday, August 31, 2011

Crítica: World of the Dead: The Zombie Diaries 2

Creo recordar que fue hace tres años (igual me equivoco y tampoco tengo ahora muchas ganas de documentarme) cuando un servidor se arrastró a altas horas de la madrugada hasta una de las ya clásicas maratones zombie para marginales del festival de Sitges, coño, soy catalán (seguro que esto me quita puntos) y cuatro películas por diez euros… bueno, el caso, es que en aquella sesión estuvieron presentes los directores de cada uno de los títulos que iban a ser proyectados (si la memoria no me falla, “Flight of the Dead” , “Dance of the Dead”, “The Rage” y “The Zombie Diaries”), presentando un poco al personal, de que iban sus respectivos trabajos. Me hizo gracia cuando al terminar la exposición de Michael Barlett y Kevin Gates (directores de “The Zombie Diaries”), el representante de la organización, hizo una pequeña broma, diciendo algo así: “ahora que estamos solos y que nadie nos escucha, os puedo asegurar que esta película es mucho mejor que la última de Romero” (en referencia a “Diary of the Dead” , que también fue estrenada en aquella edición del festival). Yo aún no la había visto, y aquella afirmación me pareció bastante difícil de creer en aquel momento, por supuesto, cambiaría de opinión unos meses mas tarde. Y es que “The Zombie Diaries”, por aquel entonces, donde esto del “mockumentary” era realmente algo novedoso, no como ahora, que están mas sobados que un calendario que tenía un amigo mío de la adolescencia, de aquellos donde salía una tía en bragas que si se las chupabas, se le veía el asunto, seguro que alguno de vosotros aun guarda alguno por ahí guarrones/as… el caso es que en aquel momento, la peli me impresionó mucho por su realismo y crudeza, consiguiendo que me metiera mucho en la trama y dejándome muy mal cuerpo (sentido figurado, claro).

Pues el tándem inglés, regresa cinco años después con la inevitable secuela,“World of the Dead: The Zombies Diaries 2”, continuando justo donde lo dejó su predecesora. ¿Segundas partes nunca fueron buenas?, veamos.

“World of the Dead: The Zombies Diaries 2” nos sitúa nuevamente en un Reino Unido asolado por un terrible virus que ha devuelto a la vida a los muertos, los cuales han arrasado gran parte del país con su ansia de carne humana. Han pasado ya tres meses desde el brote inicial y un grupo de soldados intenta hacerse fuerte en una base armada, prestando su ayuda a los escasos civiles que consiguen encontrar con vida. Será un fallo en la seguridad del recinto, lo que permitirá la entrada de los zombies y la inevitable devastación del lugar. Tan solo un reducido grupo de militares, junto a un reportero y una mujer que permanecía recluida por trastornos mentales, conseguirán escapar con vida del lugar. Ahora comienza una peligrosa travesía por la supervivencia, donde llegar a la costa antes de dos días, para ser recogidos por una misión de rescate, es su última oportunidad de seguir con vida.

La secuencia inicial es grandiosa, en ella, un matrimonio celebra el cumpleaños de su pequeña en la oscuridad de su casa en las afueras, mientras la madre lo filma todo con su cámara doméstica. Por supuesto, todo terminará en tragedia. La gracia del tema es que estos primeros instantes, recuerdan mucho a aquella cercanía y realismo que desprendía la cinta anterior, y atención niñas y niños, por que son realmente terroríficos. Luego ya nos trasladan a la base militar, donde después de las presentaciones típicas de los personajes principales, a través de una serie de entrevistas (todo muy creíble sea dicho, pues el nivel de los actores, en general, es muy bueno, factor fundamental en este tipo de filmes), se nos presenta un producto mucho mas “cinematográfico” que “The Zombies Diaries”, en todos los sentidos.

De entrada, técnicamente, estamos ante un trabajo mucho mas cuidado, más refinado. Esto, en este caso particular, no sabría muy bien decir si es algo bueno o malo, por que por una parte, si, el aspecto general luce bastante mejor de lo que lo hiciera antaño, con muchos mas detalles fílmicos (una cámara mas cuidada), mejores caracterizaciones de los zombies (aun y así, mas cercano a lo que nos tiene acostumbrados Romero que a “curradas” del nivelazo de “Eaters” ) y un enfoque general, pese a su naturaleza, mas dirigido hacia el cine convencional que hacia su vertiente mas documental, que sin duda, lo convierten en un producto mucho mas accesible, pero cuando hay algo que se gana, siempre hay algo que perder, y en este sentido, esta secuela pierde gran parte de la crudeza y de la “suciedad” de la primera parte. Y por supuesto, también a nivel argumental y de desarrollo hay diferencia. Con una historia mucho mas tópica, mucho mas orientada a la acción zombie y al terror, que a intentar incomodar tejiendo atmósferas, sensaciones y sentimientos, aquello en lo que precisamente, mas brilló “The Zombies Diaries”.

El elemento sorpresa, también está perdido, obviamente. Y en realidad, creo que es por eso que se ha intentado darle un tratamiento algo más convencional al asunto. Aun y así, se intentan seguir explotando elementos del primer filme, como las violaciones de zombies (joder, que nadie se pierda “Dead Girl”) que tan “bien” funcionaron en la película anterior, aunque el impacto ahora, es mucho menor. Esto se pueda extrapolar a otros muchos momentos del filme, como las secuencias de noche con visión nocturna (algo que ya está demasiado sobado), las secuencias de acción (las cuales transmiten mucha menos tensión) o las relaciones entre personajes, decepcionantemente tópicas. Para colmo, el mensaje del filme no ha cambiado un ápice, además de haber perdido fuerza, pues ha llovido mucho desde el 2006, me parece que a estas alturas, todos tenemos bastante claro, que aún en una tragedia de esta magnitud (una plaga zombie que asola la tierra), el propio ser humano, sigue siendo la amenaza mas peligrosa.

Conclusión, “World of War: The Zombie Diaries 2” bien podría ser un remake de la cinta original. Con un acabado técnico superior, pero también una clara perdida de personalidad y disipación de aquellos elementos que hicieron grande a “The Zombie Diaries”. Menos cruda, menos dura (por mucho que se intente repetir ciertas fórmulas e incluso recuperar algunos personajes del pasado para sacar a relucir viejas heridas no cicatrizadas), menos interactiva (por lo menos en mi caso, ni por asomo ha conseguido que me implique ni en la trama ni con los personajes, como ocurriera en la primera) y para colmo, terriblemente previsible, por que si lo que querían era sorprender al personal con un supuesto, final impactante, que se va gestando a lo largo del filme con una sucesión de flashbacks, les ha salido el tiro por la culata, pues está cantado desde el primero de ellos. Habría que estar MUY ciego para no darse cuenta.

En cualquier caso, estamos ante un título bien filmado (aunque no exento de pasajes algo caóticos) ameno e incluso brillante en momentos muy puntuales, bastante recomendable pues, tanto si eres un fanático de los zombies como de los “mockumentarys” y sobretodo, si tienes bastante claro que no vas a encontrar nada realmente nuevo en ninguna de las dos categorías. Disfrutable, aunque tampoco vas a perder las bragas.

Sunday, August 28, 2011

Crítica: Buried

Rodrigo Cortés sorprende a propios y extraños con esta cinta de suspense mayúsculo y nos regala una de las mejores películas en lo que va de temporada.

Después de haber cosechado excelentes críticas en diferentes festivales especializados, por fin se estrena la película del cineasta español que cuenta con el joven Ryan Reynolds como protagonista absoluto.

Tras unos formidables y muy hitchcockianos títulos de crédito, el cineasta da paso a uno de los planos más osados que se han visto en una sala grande, y ya pone sobre aviso al espectador de cuáles son sus intenciones y de por dónde van a ir los tiros.

El director flirtea con todos los géneros con determinación inusitada, eso sí, predominando siempre el suspense, y nos hace partícipes de todo el asunto introduciéndonos en ese opresivo y agobiante ataúd junto al protagonista, logrando con ello que suframos con él, que sintamos su claustrofobia, su ira, su desesperación, su angustia... De forma paulatina nos vamos dando cuenta de que nos va faltando el oxígeno (al igual que al sufrido y sepultado protagonista), y es sólo cuando se encienden las luces de la sala que logramos coger grandes bocanadas de aire. Y es ahí cuando nos damos realmente cuenta de que esta pequeña película es muy grande.

El director consigue el más difícil todavía, logra angustiarnos a lo largo de 90 rapidísimos minutos, nos mantiene en tensión, con los nervios a flor de piel, y al mismo tiempo, logra (y esto es realmente difícil de conseguir) que disfrutemos ante tal situación de angustia extrema.

Mención especial merece un Ryan Reynolds en estado de gracia. El canadiense da una lección de interpretación digna de los más grandes. Ahora aterrado, ahora sarcástico, ahora temeroso, ahora furioso. Ryan toca todos los registros habidos y por haber, y logra una proeza nada fácil de desempeñar en un papel tremendamente difícil y muy físico. ‘Chapeau’ por el actor, que de paso hará callar unas cuantas bocas de muchos detractores anclados en el pasado y con multitud de prejuicios.

En definitiva, ‘Buried’ (‘Buried’, 2010) es una propuesta de lo más arriesgada, pero también de lo más lograda y disfrutable. Un ejercicio de estilo rompedor que alcanza cotas muy altas de buen cine.

En una frase: la Novia de ‘Kill Bill: volumen 2’ (‘Kill Bill: volume 2’, Quentin Tarantino, 2004) pero sin las enseñanzas marciales de Pai Mei.

Lo que más me ha gustado: casi todo, en especial la labor del director y del protagonista.

Lo que menos me ha gustado: que no se arriesgue más por este tipo de producciones.

Friday, August 26, 2011

Crítica: Noche de Miedo (Fright Night)

Como ya he dejado claro anteriormente, soy un fanático a muerte del cine de terror de la década de los ochenta. Aunque nací unos años después de su estreno, tuve la oportunidad de, en mi infancia (fui un niño precoz en esto del cine de terror), ver la original de “Fright Night” (1985), y debo admitir que era una de mis películas favoritas de esa época. Aunque otros títulos la han bajado del escalón privilegiado en el que descansaba hace unos años en mi lista de favoritas, es una película que sigo disfrutando con cada visionado.

Sabemos que por la sequía creativa por la cual está pasando Hollywood, esto de hacer "remakes" de películas antiguas se ha puesto muy de moda. No les voy a mentir, cuando vi que se realizaría un remake de “Fright Night”, sentí un frío espasmo que se paseo por mi columna y que terminó en lo que parecía una puñalada directa a un pulmón. Al ver el trailer esto no cambió mucho, ya que una de las primeras caras que reconocí fue la de Cristopher Mintz-Plasse, al que recordaran de “Superbad” y “Kick Ass”. Personalmente me gusta como actor, es muy gracioso, pero no es alguien a quien quisiera ver en una película de terror. Acompañándolo en la lista se encuentra Colin Farrell (“Alejandro Magno”, “Minority Report”) para interpretar al famoso vampiro, quien tampoco es mal actor, pero del que tenía mis dudas para una película de este tipo. Y para completar esta lista no puede faltar el director Craig Gillespie (“Cuestión de Pelotas”), el cual no tiene precisamente, un fondo de armario que le ayude mucho. Creo que Anton Yelchin (“Star Trek”, “Hearts in Atlantis”) quien da vida al personaje principal, era el que menos dudas me planteaba teniendo en cuenta la “terrorífica” banda que le rodeaba. Vamos, que entre la 'crepusculación' que han sufrido las películas de vampiros recientemente, y tan peculiar elenco, es normal que me asustase de lo lindo con la idea de ver lo que podían llegar a hacer con una de mis películas favoritas.

Para los que no han visto la versión original, en esta comienzan a ocurrir una serie de desapariciones de adolescentes al mismo tiempo que en la casa de al lado, de la residencia de Charley, se muda un sujeto con un comportamiento muy peculiar. Charley luego descubre que Jerry, su nuevo vecino, es un vampiro, y ahora este quiere cargarse a su madre y su novia por entrometerse en sus asuntos. Charley busca la ayuda del famoso caza vampiros Peter Vincent, presentador de programa de televisión con el mismo título de la película, quién se auto proclama como un luchador contra las fuerzas oscuras, y decide enfrentarse al vampiro. En la nueva versión es prácticamente la misma historia, solo que es su amigo Ed (Cristopher Mintz-Plasse) quien descubre que Jerry es un vampiro.

No pasados ni tres minutos desde que comenzó a rodar la película, pude ver el gran esmero que se le dedicó y el gran trabajo realizado. Como es de esperar con la presencia de Mintz-Plasse, esta película se mueve en el género de la comedia de terror, pero estos minutos iniciales te dejan bien claro que no será tímida con la parte de terror. Debo admitir que antes de que apareciera el título de la película en pantalla, ya me habían hecho comer mis palabras, y esto no cambió en ningún momento. Resultó una gran experiencia, en las que cabe destacar un trabajo excepcional de Farrell (a quien después de verlo en acción no se me ocurre un mejor nombre para interpretar a Jerry) y un buen trabajo de Guillespie en la dirección, manteniendo la esencia de la original, sobre todo en los vampiros, que al igual que en aquella, los lleva a su forma más pura, siendo estos débiles ante objetos sagrados (cruces, agua bendita), ajo, luz solar y las famosas estacas de madera al corazón. Vampiros como deben ser.

Como todos los remakes, esta cambia muchos aspectos de su original, pero los cambios sufridos son positivos. En esta versión, se incluye mucho mas humor que en la original, en la que Mintz-Plasse y David Tennant (popular por dar vida al señor del tiempo de la mítica serie de la BBC “Doctor Who” y que aquí interpreta al "caza vampiros" Peter Vincent) se sirven con la cuchara grande (aunque Mintz-Plasse también lo hace fenomenal en las partes más serias), y mucha más sangre y violencia, la cual obviamente, circula alrededor de Farrell, quien se maneja a la perfección con los tópicos vampíricos.

La película tiene un gran equilibrio entre estos puntos mencionados, que se unen a una tremenda banda sonora, unos efectos especiales impresionantes y una fotografía muy buena para dar un producto que, créanlo o no, supera a su original con buen margen. Y debo decir que no solo superó a la película de 1985, también a mis prejuicios y expectativas sobre ella. Se nota que se la curraron y obtuvieron una gran obra.

Thursday, August 25, 2011

Crítica: Las Colinas Tienen Ojos (2006)

‘Las Colinas Tienen Ojos’ (‘The Hills Have Eyes’, 2006) es uno de esos “remakes” que superan en todo a la cinta original. Un “remake” que supera con creces el trabajo desempeñado en 1977 por Wes Craven, autor irregular donde los haya que no obstante tiene algunas joyas en su haber, véase la cómicamente brutal ‘La última casa a la izquierda’ (‘The Last House On The Left’, 1972) o la auto-paródica ‘Scream’ (‘Scream’, 1996).

Lo que Alexandre Aja hace con esta nueva versión, es coger las (pocas) virtudes del original para colocar en un pedestal un espectáculo, a priori, difícil de maximizar. Recordemos que la trama cuenta las penurias por las que pasa una familia de clase media en un terreno tremendamente hostil, y enfrentados a unos “freaks” nada amistosos: pura y dura supervivencia.

El protagonista, un joven izquierdista con valores y repulsa a las armas de fuego (un muy correcto Aaron Stanford), sufrirá una (muy creíble) transformación debido a las adversas circunstancias en las que se ve envuelto, y deberá hacer uso de esas armas (y unas cuantas más –incluidos un pico y un bate de béisbol-) que tanto odia, para hacer frente a unos mutantes que hacen que Hannibal Lecter parezca un aficionado.


Con una puesta en escena vigorosa y un “look” visualmente impactante, el bárbaro director francés nos va presentando a las dos familias con sosiego y calma, las correctas maneras de la familia de clase media chocan con los métodos expeditivos a la hora de actuar de la familia mutante. Poco a poco la tensión va aumentando, y lo que se supone un lugar tranquilo y desértico, pronto se convierte en una campo de batalla donde sólo quedarán en pie los más fuertes.

A partir de su segunda mitad, los acontecimientos se disparan, ya no hay vuelta atrás, el conflicto ha comenzado, y la sangre y la brutalidad se adueñan de la pantalla. El espectador asiste atónito a uno de los mejores espectáculos “gore” que se han visto jamás. Ayuda sobremanera el excelente maquillaje creado por Greg Nicotero, una labor encomiable que hace terriblemente creíbles a todos y cada uno de los mutantes que van desfilando por la pantalla.

Finalmente el director nos regala el que posiblemente sea el mejor final que se ha rodado para una película de estas características (no olvidemos que hablamos de serie B “remakeada”). Uno a uno, los extraños seres van cayendo bajo la furia asesina de aquel joven que 24 horas antes se negaba a disparar a unas botellas vacías y a unas latas.

Así pues, esta cinta sin pretensiones termina convirtiéndose en la mejor película de género de su año y eleva a los altares un género tan mal tratado y denostado como es el “gore” (en la vertiente de la supervivencia).

En una frase: ‘Defensa’ (‘Deliverance’, 1972) en versión “gore”.

Lo que más me ha gustado: todo (pero en especial, su escenas de violencia extrema).

Lo que menos me ha gustado: nada.

Wednesday, August 24, 2011

Crítica: El Origen del Planeta de los Simios

Y seguimos de enhorabuena, si hace escasamente unas horas (joder, que poco he dormido hoy), teníamos el placer de presentaros al señor Ash Williams como nuevo miembro de la familia plumífera, ahora le toca al turno a Mr. Norman Bates, como podréis apreciar, otro erudito en la materia que sin duda, hará las delicias de los paladares cinéfilos mas refinados. Que "mono" es el tío (lo siento, en mi actual estado, ha sido lo mas ingenioso que se me ha ocurrido).

 
Decir a estas alturas que el cine comercial de Hollywood está completamente estancado, no es contar nada nuevo, puesto que la gran mayoría de propuestas que nos llegan desde el otro lado del charco son remakes, precuelas ó secuelas de películas de éxito, que no necesariamente de calidad.

Es por ello, que la nueva propuesta de 20th Century Fox orquestada por el realizador Rupert Wyatt, podría, a priori, carecer de interés para la gran mayoría.

Aunque X-Men: Primera generación (Matthew Vaughn, 2011), Indiana Jones y el templo maldito (Steven Spielberg, 1984) y en cierta forma, El padrino. Parte II (Francis Ford Coppola, 1974) sean algunos ejemplos de que en el mundo de las precuelas hay material de calidad. Lamentablemente, son las malas precuelas las que permanecen en el subconsciente colectivo, Star Wars Episodios I/II/III (George Lucas, 1999, 2002, 2005) ó Hanníbal, el Origen del mal (Peter Webber, 2007) son algunos de los últimos ejemplos sin ir más lejos.

También y para rizar aún más, si cabe, el rizo de la desconfianza ante la posible llegada de una nueva entrega sobre los simios más famosos de la historia del cine, en 2001, Tim Burton se encargó de realizar, la que hasta la fecha, está considerada la peor película de su filmografía, un remake de la película original que pretendía ser la primera de una nueva saga, pero las devastadoras críticas y una recaudación mundial muy por debajo de lo esperado, hicieron desistir a la compañía… ¿O no?

Con la llegada de Batman Begins (Christopher Nolan, 2005) hubo un colapso en Hollywood, una saga completamente muerta podía resucitarse con un buen trabajo de guión, que aportase veracidad a la historia y con un buen equipo de actores y directores con ganas de hacer las cosas bien.
Tanto éxito cosechó la formula, que los Reboots no se hicieron esperar en forma de precuelas o directamente empezando de cero sagas que aún estaban dando sus primeros pasos, como es el caso de la trilogía de Spider-Man.

Es por ello que no sorprendió en exceso el anuncio de la llegada de El origen del planeta de los simios. Un remake situado cronológicamente, 2000 años antes de empezar la película original, El planeta de los simios (Franklin J. Schaffner, 1968).

Si he de ser sincero, El origen del planeta de los simios es una buena película de entretenimiento, cumple con lo que promete, pero reconozco que me ha dejado algo frío.

Vayamos por partes, soy un gran fan de la primera película y algo que la diferencia de sus diferentes secuelas y esta precuela, era lo original y valiente de su arriesgada propuesta, nunca vista con anterioridad, y el factor sorpresa. Durante todo el metraje, el espectador se preguntaba donde se encontraba el personaje de Heston, ¿Qué era ese planeta? ¿Dónde estábamos? Para acabar mostrándonos ese final antológico donde Charlton Heston comprendía que siempre había estado en la tierra, pero en el futuro, donde las guerras nucleares habían acabado con la raza humana tal y como la conocía.

Una vez conocida la gran incógnita del film original, cualquier secuela o precuela llevada a cabo, jamás podrá optar a conseguir ese grado sorpresa, pero el dinero es el dinero y había que sacar tajada.

Después llegaron Regreso al planeta de los simios (Ted Post, 1970), Huida del planeta de los simios (Don Taylor, 1971) donde se nos explicaba el origen de la rebelión de los simios, que nada tiene que ver con lo mostrado en está nueva entrega y donde además, se explica que el primer simio que dijo NO a un ser humano se llamaba Aldo, no Caesar… pero como con la Biblia, ciertas historias puede que estuviesen mal contadas ¿Quién sabe?, porque en La rebelión de los simios (J. Lee Thompson, 1972) era el propio Caesar quien iniciaba la rebelión, para en La conquista del planeta de los simios (1973) con el mismo director de la anterior tras la cámara, firmar la paz con el hombre.

No deja de ser curioso que la saga original se convirtiese en una paradoja espacio temporal con infumable final feliz, que secuela a secuela fuese desdibujando el material de partida y creando algunas inexactitudes temporales y de guión.

El origen de planeta de los simios, pretende lanzar un puente entre esta nueva primera parte y la original, pasando por alto las secuelas y para ello reinventa la historia original, lo cual me parece muy interesante, porque es aquí donde la con total seguridad, nueva trilogía, tiene todas las de ganar a las secuelas, siempre y cuando se tomen el trabajo en serio.
En este primer asalto lo han hecho.

El origen, nos cuenta como un joven científico (James Franco) desarrolla un fármaco para poder acabar con la enfermedad de alzheimer que afecta a su padre. Los diferentes acontecimientos harán que un pequeño mono, llamado Caesar (Andy Serkins), quien gracias al fármaco, obtiene una grandísima inteligencia, acabe a su cargo. Entre ambos se establece una relación de padre e hijo que Caesar sentirá traicionada cuando el joven, le ingrese en una reserva. Finalmente Caesar se convertirá en el líder de la manada y tras enseñar a sus nuevos hermanos, iniciarán una rebelión donde la única salida posible es la libertad.

En esta película ya se plantean diferentes tramas de cara a las secuelas, como el virus que solo afecta a los humanos, pero hace más inteligentes a los simios, atentos a la escena final donde se matiza este detalle.
La relación entre Caesar y Will ¿Cómo actuará o acabará el segundo tras la paulatina ascensión del primero?

La película posee un final tan abierto que solo deja ganas de ver una continuación, porque está película consigue que te intereses por sus diferentes personajes, toda una proeza en los tiempos que corren.

En el apartado actores, todo el mundo lo reconoce porque es verdad, Andy Serkins es el mejor del reparto con diferencia, dota de una humanidad excepcional a Caesar a pesar de ser un personaje creado mediante la captura de movimiento, sus ojos dicen más que cualquier línea de diálogo. James Franco está correcto, hace bien su papel pero no brilla, quien si lo hace es John Lithgow como padre del científico, su representación de un hombre triste y vulnerable hace que te creas aún más, la por momentos, baja interpretación de Franco. En las secuencias que ambos comparten con Serkins, son de lo mejor de la película.

Freida Pinto está empezando, pero aún así, lleva un buen ritmo, aunque la verdad que en está película poco importa su calidad como actriz porque su personaje es un bonito florero al que admirar, poco se puede sacar de su interpretación, como también poco se puede sacar de las de Brian Cox, hola, pasaba por aquí y me ofrecieron el papel y Tom Felton, que a este paso se va a convertir en el adolescente más malo del mundo.

Y son esos personajes algo pobres y una trama que en su segunda mitad se centra más en la historia de Caesar en solitario, olvidando por momentos, que es su sensación de abandono por parte de su padre adoptivo el verdadero motor de la película, lo que le hacen perder puntos.

El final es algo absurdo, pero ofrece lo que todo el mundo espera, locura simia y algún ajuste de cuentas, David Oyelowo pagará todos los pecados cometidos contra la raza simia de una forma espectacular en la que no sabes si aplaudir o sentir pena por él.

Y desde mi punta de vista, la mayor virtud de la película es conseguir que al final nos posicionemos de parte de Caesar, queremos que triunfe en su empresa y se vengue de los sucios y asquerosos humanos.

La dirección es bastante correcta, con momentos realmente sublimes, como el plano contrapicado donde el personaje de Oyelowo descubre que es acechado por centenares de monos, directamente inspirado en Los pájaros (Alfred Hitchcock, 1963), con otros normales pero llevados a cabo con buen gusto, la puesta en escena está llevada a cabo con corrección, algo que se agradece en este tipo de películas veraniegas donde en el momento que empieza la acción, el espectador se pierde entre efectos digitales.

Ni que decir tiene que Weta Digital se ha marcado un tanto al conseguir hacer creíbles a los diferentes personajes generados por ordenador, los simios, que son los verdaderos protagonistas, de lo mejor que se ha visto en una pantalla.

Uno de los mejores Blockbusters del verano sin duda alguna.

Lo mejor: Caesar gritando NO
Lo peor: Algunas actuaciones y que en la segunda parte, la historia se aleje por momentos del principal motor emocional de la película.

Tuesday, August 23, 2011

Crítica: Lake Mungo

Posiblemente, la noche mas calurosa de este maldito verano. Aun y así, me quedan las fuerzas justas y necesarias para guiar mis dedos sudorosos por el teclado del ordenador y traeros el debut "cuervil" de nuestro nuevo compañero de viaje, el señor "Ash Williams", quien de aquí en adelante nos deleitará con sus bastos conocimientos sobre la materia. Para comenzar, rescatando uno de los títulos del Afterdark de hace un par de años, "Lake Mungo". Que ustedes lo disfruten.

Seguramente, una de las cosas mas destacables de “Lake Mungo” es que lograr unir dos, llamemosles “subgéneros”, del cine fantástico y de terror mas sobados en los últimos tiempos (sobre todo uno de ellos) y aun así acabar conformando una película bastante interesante y sobretodo diferente y peculiar en su acabado general. Y es que “Lake Mungo” es un drama sobrenatural rodado a modo de falso documental. Sí amigos, otro “mockumentary” mas (sí, otro mas!) al estilo de “Paranormal activity” o “The Last Exorcism”, por citar dos, y tantos otros títulos que nos han ido llegando en estos últimos tiempos, aunque en realidad “Lake Mungo” no tenga demasiado que ver con ninguno de ellos. Esta película australiana se estreno el año 2008, aunque fue su inclusión en la edición del año pasado (2010) del Horrofest de AfterDark Films lo que la llevo a darse a conocer al “gran publico”. Se trata por lo tanto de una película de presupuesto bastante reducido, cosa de la que no se resiente en absoluto.

Supongo que para un proyecto de película con presupuesto limitado, plantear el guión como un documental es un caramelo demasiado tentador: crea una atmósfera de realismo crudo sin necesidad de gastar demasiado dinero en efectos, lo cual le viene que ni pintado al cine de terror. Es lógico que haya sido la opción elegida para muchas películas del genero. El problema es que o eres muy bueno o tienes un guión cojonudo para que una hora y pico de grabación con videocámara no acabe siendo un coñazo para el espectador. Este segundo punto, el del guión, es seguramente el aspecto que mas flojea en “Lake Mungo”.

Este nos empieza contando el incidente que sufre una familia media australiana durante un día en el campo. La hija de la pareja, Alice, desaparece extrañamente mientras esta bañandose en el lago (un lago que no es el lago Mungo). Pocas horas después, y tras una intensa búsqueda en dicho lago, la policía encuentra un cadáver en él y el padre confirma que se trata de su hija Alice.

En este punto el documental nos presenta el sufrimiento y sentimiento de vacío que este acontecimiento provoca en la familia. Es este desasosiego, junto con algunos descubrimientos extraños y ciertos ruidos en la casa, lo que empuja al hermano de Alice a realizar grabaciones nocturnas en la vivienda, convencido de que Alice aun no se ha marchado del todo. El resultado de estas grabaciones (lo que desvelan estas grabaciones, mas bien) llevan a la familia a ir tirando del hilo de la breve historia de Alice y de los motivos de su muerte, para acabar descubriendo que Alice tenia algunos secretos un tanto truculentos.

El documental sigue a partir de aquí por dos vertientes: la mas puramente paranormal y la de los acontecimientos mas personales de Alice, sus secretos, y de como estos afectan a su familia, sumida en el drama, conforme los van descubriendo.

El ritmo es quizás excesivamente calmo en esta parte, y el guión, después de varios giros argumentales, que son los que logran mantener la intriga, nos lleva hasta la parte final de la película, desenlace que traslada a la familia al (ahora sí) lago Mungo; un extraño y enigmático lugar donde hallaran el “origen” de la muerte de Alice y el por que de ese halo de melancolía y misterio que envolvía a la joven en sus ultimas semanas en vida. Es este punto del film el que alberga la guinda terrorífica de la película, una escena grabada por Alice con su teléfono móvil que queda bastante resultona, y que acabara siendo el (casi único) punto álgido en este sentido, por que “Lake Mungo” es sobre todo un drama. Un drama sobrenatural, sí, pero el terror que transmite es totalmente “estático”, mundano y lleno de carga emocional: fotografías, grabaciones de videocámara de habitaciones, entrevistas, etc. revelándonos un terror muy cercano.

Que nadie espere aquí escenas de acción a todo trapo al estilo “REC”, el ritmo es pausado y, poco a poco, nos va impregnando de una sensación de tristeza y melancolía bastante extraña, como la que envuelve la figura de la propia Alice, con un realismo muy logrado, fuera de lo común en este tipo de películas y supongo que parte de la culpa la tiene el hecho de no abusar de esas escenas “de susto” facilonas, de las cuales ya he comentado que prácticamente carece, excepto esa exquisita escena final y alguna que otra mas.

Esto ultimo hará que a un gran porcentaje de los aficionados al genero, sobre todo a los mas hardcore, les parezca aburrida y sin interés... y nos les faltara una pequeña una parte de razón, ya que la parte mas negativa de la película, como ya he revelado al principio, es el guión. Si bien es cierto que tiene un par de giros que mantienen la tensión, al final deja un sensación de falta de profundidad y acaba siendo un pelin simplista. Hay momentos en el que a duras penas mantiene el interés y la parte del mismo que nos muestra los sórdidos secretos de Alice (que al final no lo son tanto, la verdad) no tienen prácticamente ninguna relación con la parte paranormal de la película, lo que acaba siendo algo descafeinado para lo que podría haber dado de sí por la muy lograda atmósfera que recrea y, sobre todo, por que uno espera que al final todo tenga algún tipo de conexión y acabe por dejarnos una película con un final mas redondo, pero no es así.

Las interpretaciones de los integrantes de la familia merecen un comentario aparte, ya que son de lo mejor la película, especial mención a la actuación de la madre, June, interpretada por Rosie Traynor. Interpretaciones muy creíbles que aportan la puntilla de realismo al falso documental.

Lo mejor:
- La extraña sensación de tristeza y melancolía que acaba dejando la película.
- Que a pesar de ser otro falso documental, tiene un planteamiento diferente y original a la mayoría de estos.
- Las interpretaciones de los actores.
- La escena final.

Lo peor:
- Guión algo simplista y poco profundo, que además no acaba encajando demasiado bien.
- Ritmo algo lento.
- Que se trata de otro, ya trilladisimo, falso documental...

Saturday, August 20, 2011

Crítica: El Último Exorcismo

El alemán Daniel Stamm, apadrinado por Eli Roth, -a su vez, un apadrinado de Quentin Tarantino-, sorprende a propios y extraños con esta pequeña pero muy efectiva cinta de terror rodada al estilo “mockumentary”, -esto es, contar hechos ficticios en formato documental-.


No hay nada nuevo en lo que nos presenta Stamm: historias de posesiones, exorcismos y demás parafernalia ya nos las han contado en numerosas ocasiones, algunas más acertadas que otras, -entre las buenas encontramos obras maestras como ‘La semilla del diablo’ (‘Rosemary’s Baby’, Roman Polanski, 1968) o ‘El exorcista’ (‘The Exorcist’, William Friedkin, 1973). Entre las más desafortunadas tenemos cosas como ‘El exorcista: el comienzo’ (‘Exorcist: the beginning’, Renny Harlin, 2004), un desastroso intento de seguir sacando dinero al personal a costa del buen nombre de ‘El Exorcista’ y que se llevó tal varapalo que terminó por hundir (de manera “casi” definitiva) la carrera de su director.

En cuanto al formato “mockumentary”, son también numerosos los casos que hemos podido disfrutar recientemente con mayor o menor fortuna. Hay excelentes muestras, tal es el caso de ‘Monstruoso’ (‘Cloverfield’, Matt Reeves, 2008) o ‘Rec’ (‘Rec’, Jaume Balagueró, Paco Plaza, 2007), otras en cambio no resultan tan gratificantes, caso de la irregular aunque tremendamente exitosa ‘Paranormal Activity’ (‘Paranormal Activity’, Oren Peli, 2007) y la igualmente irregular y también exitosa, -aunque algo más lejana en el tiempo-, ‘El proyecto de la Bruja de Blair’ (‘The Blair Witch Project’, Daniel Myrick, Eduardo Sánchez, 1999).

Sin embargo, a pesar de no aportar nada nuevo y de la sencillez de su propuesta, la película presentada por Eli Roth es poseedora de un atractivo que hacía tiempo que no se veía en una cinta de terror.

Su atmósfera de “Gothic horror”, su ambientación sureña, su retrato de la América profunda, su reparto (destacando al protagonista Patrick Fabian), y ese formidable final que nos retrotrae al cine satánico de los años 70, hacen de esta cinta una pequeña joya a tener muy en cuenta.

Una de las mejores películas de horror de los últimos años.

Apuntes de interés: la cinta costó 2 millones de dólares y hasta el momento, su recaudación es de unos 40 millones.
El protagonista, Patrick Fabian, fue elegido mejor actor en el Festival de Cine de Sitges 2010.

In: para amantes del horror y el formato documental.

Out: lástima que no hayan más escenas grotescas.

Lo que más me ha gustado: el final y su inquietante atmósfera.

Lo que menos me ha gustado: que no hayan más escenas efectistas (vamos, que no haya más “gore”).