Friday, August 19, 2011

Artículo: Remakes de los ochenta

Siempre me he preguntado por qué me tocó nacer en el último año de los ochenta, cuando me gusta tanto aquella década y no pude disfrutar mi juventud en ella. La música, la ropa y claro, el cine de los ochenta, me han cautivado desde que tengo memoria. Pero pensándolo bien, casi mejor, ya que siempre he pensado que hubiera sido un jonki metalero fanático del cine de terror (no importa la época, esto no cambiaría). Ahora, que se me entienda, cuando digo esto me refiero a que me hubiera gustado vivir en aquella época, no que me gustaría que trajeran esa época a mi vivir actual. Lamentablemente, es el siglo XXI lo que hay, ya que el viaje en el tiempo aún no se ha inventado.

En estos últimos años, se ha puesto muy de moda entre los directores de Hollywood tomar películas que fueron exitosas en aquella década (y también de antes) e intentar modernizarlas. No sé si hacen esto a hostias, porque generalmente las dejan hechas un desastre, pero maquilladas con un poco de alta definición y disimulando sus faltas con efectos especiales.. Es una pena ver como la gran mayoría de las veces toman estas películas que tanto nos gustan y las convierten en algo apenas reconocible, que se parece poco o nada a su original y donde el único terror que imparten es la manera en la que degradan al título “homenajeado”. Pero esto ya lo veremos en la lista de filmes que les traigo a continuación, en las que algunas han pasado por este proceso y otras han logrado defenderse y salvar un poco los muebles.

Predator (John McTiernan, 1987)

“Predator” fue estrenada en el 1987 y desde su estreno se esperaba que fuera un éxito, y no defraudó. Contaba con Arnold Schwarzenegger como actor principal, quien hacía solo unos años disfrutó del éxito que le propició “Terminator” (película de la que aún siguen haciendo secuelas), y se encontraba en sus mejores días. Aparte de esto, contaba con el concepto de los extraterrestres, que fue popular en aquella época y el modelo de extraterrestre cazador que utilizaron gusto mucho al público (hay que aceptar que las rastas le daban cierto carisma a la querida criatura). Los efectos especiales jugaron también un papel importante en el éxito de la película, y acompañado de buenas actuaciones, personajes y de lo antes mencionado, resultó un buen producto, merecedor del éxito que tuvo, disfrutado principalmente por John McTiernan (director), ya que fue esta producción la que lo puso en el mapa cinematográfico.

Fue ya para el 2009, 22 años después de estrenada la original, que se estrena el “remake”, titulado “Predators”, llamada en plural a propósito, ya que esta vez les toca enfrentarse con varios depredadores en vez de con solo uno como en la original. Mas que un “remake”, esta película parece más una secuela, ya que no es la misma historia (aunque guarda algunos elementos de su original, como la gran escena donde el depredador le arranca la columna vertebral con todo y cráneo a un humano, la cual se puede volver a apreciar en esta versión), pero si hace referencia a la original como algo que pasó hace unos años. En este caso contaron con Adrien Brody (“Giallo”) como actor principal, que al igual que Schwarzenegger en su momento, disfrutó el éxito de anteriores trabajos como “The Pianist” o “King Kong”. Esta nueva historia, con más personajes (víctimas) y más cazadores, abre un mundo de posibilidades para nosotros, los fanáticos del terror, de disfrutar de una nueva colección de muertes variopintas, dignas de un cazador ante su supuestamente indefensa presa. Es aquí donde falla, ya que Nimród Antal fue algo tímido en este aspecto y no arriesgó mucho, utilizando muertes ya vistas mil veces y para colmo, la mejor de toda la película, es reciclada de su original. Aunque debo reconocer que Brody me gusta mucho mas como actor que Schwarzenegger, fue visualmente bien trabajada y la historia siendo muy original, no perdió la esencia del original, aunque en general, le faltó un poco para llegar al mismo escalón que la versión ochentera.

Friday the 13th (Sean S. Cunningham, 1980)

Comenzaré por disculparme con los fanáticos de esta película y su infinidad de secuelas, ya que nunca he sido muy amigo del señor Jason Vorhees, y el ser contemporáneo con grandes como Michael Mayers y Freddy Krueger tampoco le ayuda mucho. Creo que es por esta misma razón por lo que la original de “Viernes 13” me agradó. La película se basa casi en su totalidad en asesinatos de adolescentes que no pueden ser atribuidos a nadie en particular, hasta que casi al final revelan que el asesino no es más que la madre de Jason, que después de tantos años, no se le ha pasado el cabreo por la muerte de su hijo. La presencia de Jason en toda la película se reduce a menos de un minuto, y creo que es esto lo que hizo que me agradara. Como es de esperar de este tipo de productos, está plagado de sexo, muertes sangrientas e interpretaciones mediocres. Ya estamos acostumbrados a esta combinación de elementos para estas películas y como que los pasamos por alto. Al final, la película me resultó entretenida, pero lejos de entrar en la lista de favoritas ochenteras.

El "remake" (Marcus Nispel, 2009), al igual que el de "Predator" no es completamente un "remake", sino que continua donde queda la versión original, pero con la influencia de el resto de la saga. Ya en esta, Jason es el autor del terror en Crystal Lake y a su vez de todas las atroces muertes ejecutadas en adolescentes alcohólicos y con una agenda de fantasías sexuales que esperan cumplir en este campamento aislado de la sociedad. Con lo que no contaban es que ya había alguien esperando cumplir su agenda de fantasías macabras. Por la diferencia en épocas (29 años), esta nueva versión está obligada a superar a su original en calidad visual y efectos especiales y con esto cumple a las mil maravillas, pero a cambio sacrifica la trama, la cual queda muy vacía y se mueve solo alrededor de los asesinatos, nada más. Tomando en consideración nuevamente, la diferencia entre épocas, esta nueva versión hace buen uso de sus recursos en efectos visuales, pero no logra superar a su original en ninguna forma.


Night of the Demons (Kevin Tenney, 1988)

Ya desde su versión del ‘88 me pareció malísima, como para que encima le hagan un "remake". Es una película que se hizo solo para llevar unos cuantos sustos fáciles (no demasiado efectivos que digamos), y como es común cuando se hace esto, cuenta con un mal guión y unas actuaciones por debajo de lo patético. Solo me atrevo a salvar algunos temas de la banda sonora que me gustaron y estuvieron bien utilizados, algunos efectos de maquillaje y las escenas de semi-desnudos que nunca defraudan. Me pareció una idea con mucho potencial, pero que se quedo en lo que pudo haber sido y no en lo que fue. Siempre he escuchado a la gente alabando esta película y catalogándola como una de las mejores de los ochenta, pero nunca lo he entendido, incluso siento que le faltan el respeto a los clásicos de la época, catalogándola como tal. El director Kevin Tenney, logró hacer un trabajo decente para el presupuesto que tuvo, pero no una gran película.

Ya en el 2010 aparece el "remake" , el cual consideraba totalmente innecesario hasta que tuve la oportunidad de verlo. Adam Gierasch (“Autopsy”, “Fertile Ground”) logra tomar la versión de Tenney y darle un giro casi de 180 grados. Este "remake" cuenta con actuaciones, que aún no siendo las mejores, superan por mucho a las de su original, al igual que una historia mucho mejor trabajada que la de su predecesora. Como es de esperar, también cuenta con mejores efectos especiales, de los cuales hacen muy buen uso para hacer los sustos un poco más efectivos, al igual que mejora de gran forma la imagen de los demonios (solo hay que recordar la mujer demonio a la que le arrancan la cara y que con mucho cariño, siempre nos da la bienvenida cuando entramos a este blog). Por el contrario, en cuanto a banda sonora y desnudos, es superada con buen margen por su original; la música me pareció realmente desastrosa en esta reimaginación. Paradójicamente, la nueva versión no es considerada tan "buena" como la original, pero para mí, la supera en casi todos sus aspectos.


A Nightmare on Elm Street (Wes Craven, 1984)

Una de mis favoritas de los ochenta y mi villano favorito de todos los tiempos. Esta película me parece una joya del cine de terror que sigue sentando cátedra en el género, aun después de haberse estrenado hace 23 años. Fue luego precedida por una infinidad de secuelas que no llegan ni a acercarse al nivel de la primera, pero vamos, Freddy siempre entretiene. Lo que hizo que esta película fuera tan popular y efectiva, es que presentó a un villano del cual era casi imposible escapar y que jugaba con una de las necesidades humanas mas difíciles de controlar, pues todo cuerpo tiene que descansar, la necesidad de dormir. Acompañado de mucho humor negro y una tremenda creatividad, Freddy se convierte en uno de los villanos más carismáticos de todos los tiempos (por no decir el más), responsable de millones de noches de insomnio. Esta ha sido la mejor producción del famoso Wes Craven (“My Soul To Take”, “Scream 4”), que le dio la fama total a este director, a Robert Englund (“Jack Brooks: Monster Slayer”) y al gran Johnny Depp ( “Sweeney Todd” ).


Para mí ya Freddy es como Papa Noel (y no tiene nada que ver con su abrigo navideño), un símbolo, un estereotipo. Lo que primero me perturbó de esta nueva versión fue ver como habían cambiado a Freddy, ahora interpretado por un Jackie Earle Haley ("Watchmen"), que tenía la difícil papeleta de sustituir a Robert Englund. De ser un presonaje cachondo, sarcástico y a la vez morboso lo hicieron un personaje más serio, con un humor negro que no llega a encajar y que solo ayuda a extrañar a su alter ego ochentero. Ahora, hay que aceptar que la nueva historia de su pasado es buena y contribuye a profundizar un poco mas en la personalidad de Freddy. La película en si no es mala, a mi me gustó mucho, pero cuando la comparas con la original, esta no logra ni acercarse a su sombra, viéndose superada por la cinta de Craven, en realidad, como todas las demás películas de la saga.


The House on Sorority Row (Mark Rosman, 1987)

The House on Sorority Row (1983) trata sobre un grupo de chicas que se hospedan en una casa, donde la dueña de esta es una persona muy estricta y restrictiva. Cansadas de este comportamiento, las chicas deciden gastarle una broma a la dueña, pero esta se sale un poco de control y terminan asesinándola por accidente. Tras este asesinato, comienzan a sucederse otros tantos por un sujeto desconocido. La película resulta una experiencia decente, con mucho suspenso y unos asesinatos dignos de recordar, pero tampoco es gran cosa. No hay mucho que destacar ni que despedazar, realmente se mantiene en una zona de comodidad, donde todo el conjunto funciona, pero sin llegar a sobrepasar las expectativas. Solo queda volver a elogiar el suspenso que Mark Rosman mantiene a lo largo de la obra.

En el 2009 aparece el "remake" con un título reducido: Sorority Row. Esta toma la historia original y, aunque hace algunos cambios, mantiene su esencia. Uno de los mas significativos, es que esta vez la broma es al ex novio de una de las chicas, quien, nuevamente, termina asesinando a su ex. Al igual que la original, luego de esto comienzan a ocurrir asesinatos alrededor y entre las chicas. El asesino usa como arma predilecta, una cruceta tuneada de cambiar llantas, que es con lo mismo que asesinan a la primera chica en la desafortunada broma. A mí la cruceta tuneada me gusto mucho, y da vida a unas cuantas escenas de asesinatos memorables. En esta versión seguimos teniendo a la dueña del hospedaje, pero no tan restrictiva ni tan influyente en la historia como la de la original. Esta nueva versión, supera a la original en casi todos los aspectos, excepto en el final, que me gustó más el de aquella ocasión, pues el nuevo lo encontré bastante flojo. En conclusión, la versión de Stewart Hendler (2009) me pareció más entretenida y mejor trabajada que la original y nuevamente, no son muchas las personas que en esto coinciden conmigo.

Halloween 2 (Rick Rosenthal, 1981)

Hay que ver como a un tío que no habla y que carece de expresión se le puede coger tanto cariño. Pero claro, este es el autor de tantos asesinatos memorables y de tantas noches de insomnio y paranoia entre sus espectadores… “Halloween 2” comienza exactamente donde termina “Halloween” (1978), una de las obras maestras de John Carpenter, quien no quiso dirigir esta secuela, que finalmente cayó en manos de Rick Rosenthal, pero si que se mantuvo como uno de los escritores y aporto mucho también a la dirección de esta. No tan intensa como la primera, que en mi opinión, es la madre de todos los slashers, pero sin duda digna de llevar su nombre; es una película que te mantiene en suspenso hasta el último minuto y donde los asesinatos son merecedores de recordar (tienen el toque de Carpenter, quién dicen dirigió él mismo, muchos de estos, aun cuando no era el director oficial). Una de las películas más exitosas de los ochenta y de las que más que todavía se habla y con buena razón. Vamos, que hasta la banda sonora te pone los pelos de punta, sobre todo esa tonadilla tan característica de la saga.

En el 2009, Rob Zombie se da a la tarea de dirigir y escribir el "remake" de “Halloween 2” . Ya había ejercido como director en "House of a 1000 Corpses" y "Devil's Rejects", pero sin mucho éxito, en las que se podía ver un estilo muy similar al que Rob utilizaba en sus videos musicales. Luego dirige “Halloween” y “Halloween 2”, logrando finalmente obtener el reconocimiento que hasta ese momento se le había negado. Esta versión resulta mucho más sangrienta y morbosa que la original y nos presenta a un Michael Mayers mucho más sádico y violento. La historia sufre una modificación algo radical, que da lugar a una historia más tenebrosa, pero menos efectiva que la original. También, es la primera película de la saga “Halloween” en la que vemos la cara de Michael Mayers y lo escuchamos hablar, detalle que a mí personalmente, no me gustó nada. Prefería el Mayers misterioso y menos humano de las versiones antiguas. Al final, me quedo con la dirección de Rob Zombie sobre la de Rick Rosenthal (jamás sobre la de Carpenter) y también con su Michael Mayers, pero con la historia y la música original (me gustaba más el rollo del hospital). En conjunto, me quedo con la versión original sobre la de Rob Zombie, aunque esta me pareciera muy buena.

The Stepfather (Joseph Ruben, 1987)

En 1987 aparece "The Stepfather", dirigida por Joseph Ruben (“The Good Son; The Forgotten”). La película cuenta con una escena inicial impresionante; memorable, que instala el ambiente de la película, el cual no se pierde hasta que aparecen los créditos y me mantuvo con el corazón acelerado durante toda su duración. En adición al gran trabajo de Ruben, hay que destacar una interpretación excepcional de Terry O'Quinn (el gran John Locke de “Perdidos”), que ayuda a mantener la tensión de la película y también a que el espectador logre empatizar con el personaje principal. Hay partes en las que hasta apoyas sus acciones, una vez da una muy buena justificación para las mismas. Acompañada de un buen guión, tremendas escenas de violencia y una buena banda sonora, esta producción se sitúa entre mis favoritas de su época.

Nelson McCormick aparece con su propia versión en el 2009, en la cual desde la escena inicial, que hasta cierto punto intenta imitar a la original, puedes ver que estas ante una versión totalmente diferente. Esta, utiliza muchos elementos de su original, pero en realidad, muy poco se parece a esta. La historia fue modificada, como suele ser habitual, y se aleja bastante de la original. Utilizan muchas líneas de diálogo que en aquella fueron excelentes, pero lo hacen tan mal, que le quitan toda la gracia y el impacto. También la actuación de Dylan Walsh como personaje principal, queda muy por debajo de la de O'Quinn. De igual forma, la banda sonora y la dirección en general, no cumple con lo esperado. Esta nueva versión toma todo lo bueno de la original y lo estropea de una forma increíble, en mi opinión, hace gala de una terrible falta de respeto hacia el producto original. Nada que ver con la película de Ruben, la cual, considero una joya de su época.

Estas son solo algunas de las muchas películas de los ochenta que han sido rehechas en estos últimos años, por no hablar de las de los setenta (quizá en otra ocasión). Pero esta faena aún no culmina, ya que hay varios "remakes" todavía por venir. Entre estos, cabe mencionar "Fright Night", película que me encantaba de niño y que se estrenará en poco tiempo en los Estados Unidos. Para acompañarla se estrenará unos meses después la precuela de "The Thing" , cuya original fue una gran sensación en 1982. Se rumora que otros títulos que viajaran en el tiempo para estrenarse en pantalla grande serán “Poltergeist” en el 2013, que no queda claro si es un "remake" de alguna de sus versiones o una secuela, y también hay rumores de que "The Funhouse" la estará acompañando en ese mismo año. Habrá que ver el resultado final para juzgar.

Yo siempre he sido de los que "no me gustan los remakes", pero los veo todos. Ahora, mi visión sobre ellos ha cambiado. Para mí, no siempre son un intento de ser mejor que la original, sino de rendirle tributo. Algunos de nosotros que amamos estas versiones viejas, siempre nos quedamos con las ganas de ver más, y esto es lo que hacen los remakes, darnos estas películas con un toque de modernidad, algunos cambios y modificaciones a la historia original o un cambio casi total de esta. Algunas terminan siendo buenas adiciones a lo que ya conocíamos y otras destruyen por completo ese concepto. Usualmente, los "remakes" no son tan buenas producciones como las versiones originales (ya lo habrás visto aquí si compartes mi opinión) pero ponen (o intentan) su granito de arena para mantener viva su leyenda.


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